¿Cómo elegir un grupo electrógeno para tu obra? Claves para elegir la potencia adecuada

¿Cómo elegir un grupo electrógeno para tu obra? Claves para elegir la potencia adecuada

25/06/2026

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¿Qué grupo electrógeno necesitas para tu obra? Claves para elegir la potencia adecuada

Elegir un grupo electrógeno para una obra no consiste únicamente en buscar el equipo con más potencia disponible.

Un generador con capacidad insuficiente puede no responder correctamente cuando se conectan varias máquinas o cuando arranca un equipo con motor eléctrico. En cambio, seleccionar un grupo muy superior a las necesidades reales puede aumentar innecesariamente el coste, el transporte y el consumo asociado al trabajo.

La elección adecuada empieza por conocer qué equipos se van a conectar, cuáles funcionarán al mismo tiempo y qué condiciones existen en la obra.

En esta guía explicamos los principales datos que debes recopilar antes de alquilar un grupo electrógeno y por qué el asesoramiento técnico puede evitar errores de dimensionamiento.

 

¿Qué equipos necesitas alimentar?

El primer paso es preparar una relación de todos los equipos que recibirán electricidad del generador.

En una obra pueden conectarse, por ejemplo:

  • Herramientas eléctricas.
  • Grúas.
  • Bombas de agua.
  • Compresores.
  • Equipos de soldadura.
  • Sistemas de iluminación.
  • Casetas y oficinas de obra.
  • Equipos de climatización.
  • Maquinaria con motores eléctricos.
  • Cargadores y equipos electrónicos.
  • Sistemas auxiliares de seguridad o comunicación.

Para cada elemento conviene consultar su placa de características o documentación técnica. Los datos más importantes son la potencia, la tensión, el tipo de corriente y, cuando proceda, la intensidad nominal y de arranque.

No es recomendable calcular las necesidades basándose únicamente en el tipo de máquina. Dos equipos aparentemente similares pueden tener consumos y condiciones de arranque diferentes.

Ejemplo práctico: una radial y la iluminación de obra

(Los datos mostrados son meramente ilustrativos y no corresponden a características reales.)

Imaginemos que necesitamos alimentar al mismo tiempo:

Equipo

Potencia indicada

Potencia de funcionamiento

Potencia estimada de arranque

Radial monofásica

2.200 W

2.200 W

3.300 W

Iluminación de obra

600 W

600 W

600 W

Para este ejemplo preliminar se ha considerado que la radial puede necesitar durante el arranque 1,5 veces su potencia nominal. Este factor es únicamente orientativo: el dato real depende del modelo y debe comprobarse en la documentación del fabricante.

Paso 1. Calcular la potencia de funcionamiento

Sumamos la potencia de todos los equipos que estarán trabajando al mismo tiempo:

2.200 W de la radial + 600 W de iluminación = 2.800 W

El generador deberá poder suministrar, como mínimo, más de 2.800 W de forma continua.

Paso 2. Calcular el momento de mayor demanda

Cuando se encienda la radial, debemos considerar su potencia estimada de arranque y añadir el consumo de los equipos que ya permanecen conectados:

3.300 de arranque de la radial + 600 W de iluminación = 3.900 W

Por tanto, para esta combinación deberíamos buscar un generador cuya capacidad sea superior a 3.900 W.

No bastaría con elegir automáticamente un generador de 3.000 W, aunque la suma de las potencias nominales parezca encajar. Al arrancar la radial, la demanda podría superar la capacidad del equipo y provocar una caída de tensión, pérdida de rendimiento o activación de las protecciones.

*(Los datos mostrados son meramente ilustrativos y no corresponden a características reales.)

 

¿Qué ocurre cuando la radial empieza a cortar?

Los 2.200 W indicados en la placa corresponden a la potencia nominal absorbida por la herramienta. No deben confundirse con la velocidad en vacío, que se expresa por separado en revoluciones por minuto.

Cuando el disco entra en contacto con el material, aumenta la resistencia al giro y el motor debe desarrollar más par para mantener la velocidad. La demanda real puede variar según:

  • El material que se está cortando.
  • La profundidad del corte.
  • El diámetro y estado del disco.
  • La presión ejercida por el operario.
  • La electrónica y el diseño de la herramienta.
  • La longitud y sección del cable utilizado.

No conviene añadir un porcentaje arbitrario para este trabajo bajo carga. Cuando el uso sea especialmente exigente, lo adecuado es consultar el modelo exacto, revisar los datos del fabricante o medir la intensidad durante el trabajo.

Este cálculo es una primera aproximación. La selección definitiva también debe valorar el tipo de corriente, la tensión, el factor de potencia, la capacidad de arranque del generador, la caída de tensión admisible y el resto de los equipos conectados.

¿Funcionarán todos los equipos al mismo tiempo?

Una vez identificadas las cargas, hay que determinar cuáles se utilizarán de forma simultánea.

No es lo mismo alimentar una herramienta que se conecta de manera puntual que mantener en funcionamiento durante toda la jornada:

  • La iluminación de la obra.
  • Una caseta.
  • Un compresor.
  • Varias herramientas eléctricas.
  • Otros equipos auxiliares.

La suma de todas las potencias instaladas no siempre coincide con la demanda real, porque algunos equipos pueden utilizarse en momentos diferentes.

Sin embargo, tampoco debe suponerse que nunca coincidirán. Si dos máquinas arrancan al mismo tiempo, la demanda instantánea puede ser considerablemente superior a su consumo durante el funcionamiento normal.

Preparar una secuencia aproximada de uso ayuda a dimensionar mejor el grupo electrógeno y a evitar contratar potencia que no será necesaria.

Potencia de funcionamiento y potencia de arranque

Uno de los errores más habituales es considerar únicamente el consumo nominal de los equipos.

Las máquinas con motores eléctricos pueden necesitar una potencia superior durante el arranque. Esta demanda inicial, aunque dura poco tiempo, puede provocar una caída de tensión o hacer que un grupo electrógeno insuficiente no consiga poner en marcha el equipo.

Este aspecto es especialmente relevante en:

  • Bombas.
  • Compresores.
  • Hormigoneras.
  • Equipos de elevación.
  • Sistemas de climatización.
  • Herramientas con motores eléctricos.
  • Maquinaria que arranca trabajando bajo carga.

Por eso, además de conocer la potencia de funcionamiento, hay que identificar si existen motores, cómo arrancan y si varios podrían ponerse en marcha de manera simultánea.

Cuando la información de la placa no es suficiente, conviene consultar la ficha técnica del equipo o solicitar asesoramiento antes de seleccionar el generador.

La herramienta también puede exigir más potencia cuando trabaja bajo carga

La potencia indicada en la placa de una herramienta es un dato fundamental, pero no siempre permite conocer por sí sola toda la demanda que tendrá durante el trabajo.

En una radial, por ejemplo, el consumo no es necesariamente igual cuando el disco gira libremente que cuando empieza a cortar metal, hormigón o piedra. Al entrar en contacto con el material, la resistencia al giro aumenta y el motor debe desarrollar más par para intentar mantener la velocidad.

Algunos modelos cuentan con sistemas electrónicos que aportan potencia adicional para conservar las revoluciones bajo carga. Si el grupo electrógeno no puede responder a esa demanda, la herramienta puede perder velocidad, trabajar de forma irregular o provocar una caída de tensión.

Por eso, al dimensionar el generador conviene valorar:

  • La potencia nominal de la herramienta.
  • El pico de arranque.
  • El comportamiento bajo carga.
  • El material y la exigencia del trabajo.
  • El número de herramientas que funcionarán al mismo tiempo.
  • Las recomendaciones del fabricante.
  • Un margen técnico razonable.

Cuando no se disponga de información suficiente sobre el consumo durante el arranque o bajo carga, es recomendable consultar la ficha técnica del modelo exacto de la herramienta para comprobar su ficha técnica y evitar dimensionar el grupo únicamente a partir de los vatios indicados en la placa.

¿Qué diferencia hay entre kW y kVA?

La potencia de las herramientas y máquinas suele expresarse en kilovatios, mientras que muchos grupos electrógenos se clasifican en kVA.

Aunque ambos valores están relacionados, no son equivalentes de forma automática.

Los kW representan la potencia activa que realiza el trabajo útil. Los kVA expresan la potencia aparente total que debe suministrar el generador. La relación entre ambas depende, entre otros factores, del factor de potencia de los equipos conectados.

Por este motivo, no es recomendable convertir los kW de una obra a kVA mediante una regla general sin conocer las características de las cargas.

¿Qué es un kVA?
Un kVA significa kilovoltio-amperio y mide la potencia aparente de un equipo eléctrico o generador.
Un kVA = Un kW ÷ 0,8

¿Cómo calculo cuantos kVA necesito?

La fórmula más cercana a la realidad seria;
kVA necesarios = [(W de cada equipo × coeficiente de arranque) ÷ 1000 ÷ 0,8] × margen de seguridad

  • W = potencia nominal del equipo.
  • Coeficiente de arranque = multiplicador según el tipo de máquina.
  • 1000 = convierte W a kW.
  • 0,8 = factor de potencia habitual usado como referencia.
  • Margen de seguridad = normalmente entre 1,10 y 1,25.

 

Tipo de equipo

Coeficiente orientativo

Iluminación LED / electrónica / cargas estables

x1

Herramientas eléctricas pequeñas

x1,5 – x2

Radiales, taladros, sierras, martillos eléctricos

x2 – x3

Bombas de agua

x3 – x4

Compresores

x3 – x5

Motores eléctricos exigentes

x3 – x5

Soldadoras

Revisar ficha técnica

 

¿Necesitas alimentación monofásica o trifásica?

Otro dato fundamental es el tipo de alimentación que requieren los equipos.

Las herramientas portátiles, iluminación y determinados equipos auxiliares pueden utilizar alimentación monofásica. Otra maquinaria de mayor potencia puede necesitar alimentación trifásica.

Antes de alquilar el grupo electrógeno hay que revisar:

  • Qué conexiones necesita cada equipo.
  • Qué tensión de funcionamiento requiere.
  • Si las cargas son monofásicas, trifásicas o una combinación.
  • Cómo se distribuirán las cargas.
  • Qué cuadros, cables, conectores y protecciones serán necesarios.

No basta con que el generador tenga potencia suficiente. También debe ofrecer una configuración compatible con la instalación y con los equipos que se van a alimentar.

Uso continuo, puntual o de emergencia

El tiempo de funcionamiento previsto también influye en la selección.

Un grupo electrógeno puede utilizarse para:

  • Alimentación continua durante una jornada.
  • Trabajos puntuales.
  • Refuerzo temporal de la instalación.
  • Suministro eléctrico durante una fase concreta de la obra.
  • Emergencias o interrupciones del suministro.
  • Eventos o instalaciones provisionales.

Es importante indicar cuántas horas al día funcionará el equipo y durante cuántos días o semanas será necesario.

Esta información permite valorar mejor:

  • Capacidad necesaria.
  • Autonomía.
  • Consumo de combustible.
  • Repostaje.
  • Ubicación.
  • Acceso para mantenimiento.
  • Transporte y recogida.

Ubicación y condiciones de la obra

El grupo electrógeno debe situarse en una zona adecuada para su funcionamiento y para las condiciones de seguridad previstas en la obra.

Antes de seleccionarlo conviene comprobar:

  • Acceso para el transporte y descarga.
  • Espacio disponible.
  • Estabilidad y nivelación del terreno.
  • Distancia hasta los equipos que recibirán alimentación.
  • Recorrido de cables.
  • Protección frente a golpes o circulación de maquinaria.
  • Necesidades acústicas del entorno.
  • Posibilidad de repostaje.
  • Condiciones ambientales.

Los equipos con motor de combustión generan gases de escape y no deben utilizarse en interiores o zonas cerradas donde puedan acumularse emisiones peligrosas. La ubicación y ventilación deben definirse conforme a las instrucciones del fabricante y a la evaluación preventiva de la obra.

El nivel sonoro también importa

En determinados proyectos, la potencia no es el único criterio.

Las obras cercanas a viviendas, hospitales, centros educativos, oficinas u otros espacios ocupados pueden requerir una atención especial al ruido.

Los grupos electrógenos insonorizados ayudan a reducir la emisión sonora respecto a equipos abiertos, aunque la ubicación, la distancia y el entorno siguen influyendo en el nivel percibido.

Antes de contratar el equipo conviene informar sobre:

  • Lugar de instalación.
  • Horario de funcionamiento.
  • Distancia a viviendas o zonas ocupadas.
  • Restricciones acústicas de la obra.
  • Duración prevista del servicio.

 

 

Errores habituales al seleccionar un grupo electrógeno

Sumar únicamente los consumos nominales

Este cálculo no contempla los picos de arranque de motores ni la forma en la que se conectarán las cargas.

 

Elegir el generador solo por su potencia máxima

La capacidad anunciada no es el único criterio. También deben revisarse la configuración eléctrica, el régimen de uso, los accesorios y las condiciones de la obra.

 

No identificar qué equipos arrancarán simultáneamente

Varios motores arrancando a la vez pueden exigir más capacidad que los mismos equipos funcionando de forma estable.

 

No prever cables y cuadros

Una selección correcta también requiere una distribución eléctrica adecuada, protecciones y conexiones compatibles.

 

Colocar el equipo sin valorar accesos y seguridad

El generador debe instalarse en una zona segura, accesible y compatible con el movimiento habitual de personas y maquinaria.

 

Utilizar un equipo de combustión en un espacio cerrado

Los gases de escape pueden acumularse y provocar una situación grave. El generador debe instalarse siguiendo las instrucciones de seguridad, la evaluación preventiva y la normativa aplicable.

 

Te ayudamos a elegir la potencia adecuada

No todas las obras necesitan el mismo grupo electrógeno.

Antes de alquilar, indícanos qué maquinaria vas a conectar, cuánto tiempo funcionará, qué equipos arrancarán simultáneamente y qué condiciones existen en el lugar de instalación.

El equipo de Rentaire puede ayudarte a revisar las necesidades del proyecto y seleccionar, entre los modelos disponibles, la solución más adecuada para el trabajo.

Consulta disponibilidad de grupos electrógenos en tu delegación Rentaire.

 

Qué información debes facilitar para elegir el generador

Para recibir una recomendación más ajustada, prepara esta información:

  1. Lista de máquinas y equipos que se conectarán.
  2. Potencia o consumo indicado en sus placas.
  3. Equipos que funcionan con motor.
  4. Potencia o intensidad de arranque, si está disponible.
  5. Número de equipos que funcionarán simultáneamente.
  6. Tipo de alimentación requerida.
  7. Horas de uso previstas cada día.
  8. Duración total del alquiler.
  9. Ubicación y condiciones de acceso.
  10. Distancia entre el generador y los equipos.
  11. Necesidades de cableado, cuadros o accesorios.
  12. Posibles restricciones de ruido.

Cuanta más información se facilite, menor será el riesgo de seleccionar un equipo insuficiente o innecesariamente grande.

 

Grupos electrógenos disponibles en Rentaire

Rentaire dispone de grupos electrógenos portátiles de gasolina y grupos electrógenos insonorizados diésel para diferentes necesidades de construcción, industria, mantenimiento e instalaciones temporales.

La gama incluye equipos de distintas capacidades, con modelos de hasta 400 kVA y unidades con tecnología Stage V.

Los grupos Stage V incorporados a la flota permiten atender proyectos que requieren potencia, eficiencia, menor impacto acústico y cumplimiento de los requisitos actuales de emisiones aplicables a este tipo de maquinaria.

La elección entre un modelo y otro dependerá de la potencia necesaria, el tipo de carga, la simultaneidad, el tiempo de funcionamiento y las condiciones reales de la obra.

https://www.rentaire.es/maquinaria-construccion/alquiler/generadores-de-corriente/grupos-electrogenos